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Diario de Fartukarte 2022: larga vida la festival

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Y lo bueno, si breve, dos veces bueno. ¡Y qué bueno! Fartukarte ha demostrado una vez más que los festivales sostenibles, con conciencia, hechos desde el cariño y con una organización exquisita, triunfan.

La última jornada de Fartukarte 2022 en el paseo de La Grúa de Ribadesella fue una celebración de la vida y una de las mejores formas de despedir el último domingo de agosto

Melisa, de Mimalcriada, disfrutando del festival / Guillermo Álvarez

"Nos vamos ya. Gracias, Fartukarte"

El éxito arrollador de Fartukarte es incuestionable. Una Ribadesella volcada donde no cabía una alfiler fue el motivo para que las ventas entre los puestos de la zona market fueran tan veloces como las bicicletas de La Vuelta que silbaban por el puente de Ribadesella.

Una jornada de sol y calor que no evitó que se formaran algunas colas en los diferentes puestos. Las sonrisas de los emprendedores no se podían borrar, símbolo de que Fartukarte es sinónimo de éxito y, terminar así el festival, un revulsivo al duro esfuerzo.

El grupo de acróbatas hizo las delicias de peques y mayores / Guillermo Álvarez
Maraea Pearls triunfó con sus joyas / Guillermo Álvarez

Bien lo saben desde Maraea Pearls, con sus preciosas perlas de Tahití y con unos diseños que han triunfado entre los asistentes por su elegancia y minimalismo. Su vecina Nova al Revés tampoco se queda atrás. La tienda de moda sostenible, con unos preciosos diseños en camisetas unisex, fue otra de las grandes triunfadoras de una jornada apoteósica donde la satisfacción entre los comerciantes se palpaba en el ambiente.

Esperando por el concierto de Silbidos y Gemidos / Guillermo Álvarez
¡Hora de comer en los diversos food-trucks! / Guillermo Álvarez

Tanto que, a mediodía, las chicas de Amalur, con sus altavoces ecológicos sin consumo eléctrico, deshacían su carpa para poner rumbo vuelta a casa. Eso sí, antes se quisieron despedir del festival dibujando un bonito «Gracias, Fartukarte» sobre las losetas del paseo de La Grúa riosellano.

Disfrutando del día de sol y calor en Ribadesella / Guillermo Álvarez

"Vine a ser feliz, no me distraigas"

Si de algo pueden presumir los  eventos de Raquel Baragaño -responsable de Fartukarte y Mercazoco- es que son una celebración de la vida. De pequeñas cosas, gestos y sentimientos. Celebrarla en Fartukarte fue un derecho -y casi un deber- de quienes disfrutaron de este universo entre food-trucks de burgers, hoy-dogs y delicias veganas. 

Nada como una cerveza Alhambra bien fresquita / Guillermo Álvarez

Y es que como rezan las camisetas de la boutique Sanla, «vine a ser feliz, no me distraigas» es un lema que bien podría apropiarse Fartukarte. 

A media tarde, cuando el sol bajaba pero las ganas de fiesta comenzaban a subir, el dj Okka comenzaba a pinchar éxito tras éxito para poner en pie a los últimos rezagados. 

Grupos de amigos en pleno festival / Guillermo Álvarez
La diversión estuvo asegurada toda la jornada / Guillermo Álvarez

Y, de repente, una explosión. Júbilo y satisfacción. Risas y naturalidad. La fiesta de la espuma, con Charly Showman a los mandos, hizo que los pequeños se lanzasen a un mar blanco sin pensarlo. Los adultos, algo más tímidos, pronto cayeron en los brazos del jabón. Como si de mariposas se tratase, los trocitos de espuma volaban entre los puestos de food-trucks. Hasta algún padre tuvo que descalzarse, muy a su pesar, para ir a buscar unas sandalias perdidas entre la espuma. No tenemos claro quién lo disfrutó más al final. 

La fiesta de la espuma puso fin al festival / Guillermo Álvarez
Felicidad / Guillermo Álvarez

Las sonrisas de Fartukarte

Toda esta maravilla no sería posible sin el equipazo que hay detrás. Como sombras, sigilosos pero siempre con una sonrisa. La organización de Fartukarte ha demostrado una valía y una capacidad digna de los mejores festivales de grandes nombres. Capacidad de superación, un especial cuidado por la limpieza y mantenimiento del entorno, disposición y responsabilidad. Para quitarse el sombrero.

Fue difícil encontrar un fardo libre a lo largo de la mañana del domingo / Guillermo Álvarez

Agradecer a toda esa masa invisible que hace que esto sea posible. Desde patrocinadores y entidades, así como al propio Ayuntamiento de Ribadesella, por permitir que el paseo de La Grúa acogiese este festival que es imprescindible en el verano asturiano. 

Gracias a todo el equipo de Protección Civil por dar cobijo y asistencia. Gracias, también, al equipo de bares por echar caña tras caña con una sonrisa perenne. Gracias a expositores y artesanos. A quienes os habéis acercado a disfrutar de alguna de las jornadas por el festival.

Gracias a todos aquellos que, de una forma u otra, han hecho posible -en definitiva- que Fartukarte 2022 haya sido una realidad. Habéis conseguido hacer fácil lo que, es sin duda, extremadamente difícil.

Y gracias, también, del servidor que escribe. Por permitirnos ser voz y ojos en un festival que nos ha llevado a vivir el espíritu de carretera y manta que amamos y que es el leitmotiv de esta aventura de la comunicación digital. Gracias, gracias y gracias por hacerlo posible. 

Larga vida a Fartukarte. Nos vemos en 2023. 

Raquel Baragaño -derecha- directora de Fartukarte junto a Edén Jiménez -izquierda- responsable de Picofino / Guillermo Álvarez
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