Casona d’Alevia: el hotel más romántico cerca de Picos de Europa

A quienes se prestan al arte de viajar es difícil engañarles. Se necesita mostrar un rincón con encanto, lleno de posibilidades, un servicio impecable y una pizca de destino indomable, para que viajar se convierta en toda una sensación. Así es la Casona d’Alevia, un fantástico tres estrellas asturiano, ubicado en la encantadora aldea de Alevia y que cuenta con unas impresionantes vistas hacia los Picos de Europa. 

Casona d'Alevia pertenece al club de calidad Casonas Asturianas / Mochila de Cromo

Indianos y ventanucos

El paisaje deja mudo al viajero. A un lado, la sierra del Cuera (pequeña pero matona) y, al otro, el impresionante conjunto que forman las últimas estribaciones de los Picos de Europa. Por el centro del verde valle, el turquesa del río Cares-Deva parece querer competir, en cuanto a vivos colores, con los robledales y álamos del entorno. 

A lo lejos, con el fondo de la piedra caliza, se observa una torre. Como si de la aldea alpina de Heidi se tratase, Alevia es un conjunto monumental donde destaca la gran concentración de casonas de indianos, con sus características viviendas de vivos colores. 

Vistas desde el jardín de la Casona / Mochila de Cromo

Tras dejar el coche en la pequeña plaza del pueblo, o bien detrás del propio hotel, el viajero se sorprenderá con una preciosa casona asturiana donde el buen gusto destaca entre rosas de fuertes rojos y rincones con encanto

Realmente, una vez se conoce la historia de esta edificación original del siglo XV, las palabras sobran. La antigua casa de labranza de la familia de Guadalupe, propietaria del tres estrellas, enamora a quien quiera escuchar una historia de superación, de indianos y de vivencias plenas.

Ventanuco de la estructura original / Mochila de Cromo

No os daremos muchos detalles del encanto que salvaguardan sus habitaciones. Solo un dato, cada elemento que veáis tiene una historia y Lupe estará encantada de contárosla. Según nos deja ver, uno de los ventanucos laterales, con unas piedras algo negruzcas, es el ejemplo más visible de que esta casona está llena de personalidad. 

Vivencias de superación a través de la valía, de proyectos que nacen y que con esfuerzo, se consuman. Tomar un café con ella y Tamara, gerente de la casona, ha sido una experiencia deliciosa y necesaria. Charlas que invitan a descubrirnos y que permiten la reflexión. Está claro que la Casona d’Alevia es un lugar inspirador. 

El salón invitan a charlas sin preocuparse por la hora / Mochila de Cromo
Ventanales con vistas a los Picos de Europa / Mochila de Cromo

Habitaciones únicas y personales

Guadalupe nos hace un completo recorrido por el hotel. Apreciar cada detalle de las habitaciones hace que sea una forma muy particular de conocer el legado de esta casona asturiana. 

Lejos de una reforma que hiciese perder el valor de la antigua casa de labranza, Guadalupe tenía claro que quería conservar el patrimonio tangible (y también intangible) del que fue su hogar. Paredes curvas, huecos secretos y un sinfín de rincones llenos de encanto demuestran que los elementos, con aparente simpleza, mantienen una conexión entre ellos

Una de las habitaciones del hotel / Mochila de Cromo

Pocos podrán decir que han dormido una cama original del Palacio de Linares. Pocos contarán que, mientras lo hacían, disfrutaban de la calidez del hotel con vistas a los Picos de Europa. Y es que, otra de las maravillas de este alojamiento, son sus panorámicas. 

Desde la propia sierra del Cuera, con multitud de rutas y hasta una antigua explotación minera, hasta las verdes praderas que se ven en el precioso valle que dibuja el río Cares antes de unirse al Deva en Panes. 

Detalle de uno de los baños / Mochila de Cromo

La mayor parte de los baños cuentan con bañera y todo tipo de amenities premium. El gel y champú son de calidad, así como el jabón de manos; su agradable fragancia a lavanda inunda la casona. 

Como detalle de excelencia, los huéspedes disponen de unos mullidos albornoces. Entre los detalles que hacen que estemos ante un hotel que pertenece a la red de calidad Casonas Asturianas, podemos encontrar las suaves sábanas de hilo grueso o un pequeño licor como detalle de bienvenida.

Una de las habitaciones dúplex de la casona / Mochila de Cromo

Amaneceres de ensueño con un sofisticado desayuno

Elegancia, frescura y un toque parisino es como se podría definir una estancia en la Casona d’Alevia. A pesar de encontrarse en una aldea remota cerca de los Picos de Europa, la elegancia supura entre las paredes del hotel. 

Amanecer con estas vistas es impagable / Mochila de Cromo

El aroma del café recién hecho asciende por las preciosas escaleras de madera. Una sensación que hace sentirse en el hogar y que pocos alojamientos pueden celebrar. 

Tamara y Lorena, hija de Guadalupe, obran auténticas fantasías culinarias. La presentación ya es digna de los mejores hoteles boutique europeos pero, sin duda, el contenido prevalece. Los bizcochos caseros, que van cambiando según los productos de temporada, demuestran la apuesta por el kilómetro cero. Comparten espacio con una especie de petit-fours a base de queso Camembert y bocaditos de salmón con aguacate. 

Zumo natural / Mochila de Cromo
Pequeñas delicias saladas / Mochila de Cromo

Actualmente, el hotel no dispone de servicio de cenas (excepto para grupos) pero sabemos que Tamara ya está diseñando una carta que no os dejará indiferentes. Por ahora, es Lorena quien se encarga de cocinar lo mejor de la gastronomía asturiana para quien concierta la cena. Si sus platos están tan sabrosos como los desayunos o huelen igual de rico que el pitu caleya que preparaba a nuestra llegada, estamos seguros que la Casona d’Alevia será referencia por su buen descanso y su buen comer.

La próxima temporada se podrá, además, vivir un auténtico retiro digital en Alevia. Está prevista la apertura de una zona verde privada, con vistas panorámicas, hamacas y con zona para disfrutar de actividades como el yoga. ¡Toda una delicia!

Cada habitación guarda su propia personalidad / Mochila de Cromo

Hotel boutique ideal para hacer de "campamento base"

Y es que, si sumamos la sensación de acercarnos hasta un lugar sin explorar, como puede ser el indiano pueblo de Alevia junto a la ubicación idónea entre Cantabria y Asturias, encontramos que la Casona d’Alevia es uno de los mejores hoteles del oriente asturiano. 

La cercanía al valle de Liébana, ya en la vecina Cantabria, así como a la propia costa de Llanes o Ribadesella, se unen al hecho de que la ruta del Cares, el corazón de los Picos de Europa o los lagos de Covadonga se encuentran a unos 30 o 40 minutos de distancia. 

Panorámica del hotel boutique / Mochila de Cromo

A la Casona d’Alevia le espera una temporada de éxitos. Y estamos seguros por dos razones: el trío que forman Guadalupe, Lorena y Tamara es digno de admirar. Constancia, perseverancia y una inquietud por tirar adelante hasta en los episodios más oscuros. 

También porque el potencial de la casona es innegable. El «saber hacer» del equipo hace que no hablemos de un turismo rural rápido, de masas, de desayunos prefabricados y de destinos encapsulados. La Casona d’Alevia es inspiración, es singularidad, calidad y calidez. Un trocito chic-parisién cerca de los Picos de Europa. ¡Santé!

Casona d’Alevia. Alevia s/n Peñamellera Baja (Asturias). Tel 985 414 176

Uno de los rincones con más encanto de la casona / Mochila de Cromo

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